Tu B’Av: ¡Todo lo que necesitas saber!

27/Jul/2018

Aish Latino- por Rav Israel Meir Lau

Tu B’Av: ¡Todo lo que necesitas saber!

Seis eventos ocurrieron en Tu B’Av, el 15
del mes de Av, transformándolo en un día festivo en el calendario judío.
La Mishná nos dice que: “Ningún día fue tan
festivo para Israel como el 15 de Av y Iom Kipur” (Taanit 30b-31a). ¿Qué es Tu
B’Av, el día 15 del mes hebreo de Av? ¿En qué forma es equivalente a Iom Kipur?
Nuestros sabios explican: Iom Kipur
simboliza a Dios perdonando a Israel por el pecado del Becerro de Oro en el
desierto, porque en ese día Dios aceptó finalmente la súplica de Moisés de
perdonar a la nación, y en ese mismo día Moisés bajó de la montaña con un nuevo
par de tablas.
Tanto como Iom Kipur simboliza expiación
por el pecado del Becerro de Oro, Tu B’Av simboliza expiación por el pecado de
los Espías, en donde diez de ellos trajeron reportes negativos que hicieron que
toda la nación entrara en pánico. Como resultado de ese pecado, fue decretado
por Dios que la nación deambularía por el desierto durante 40 años, y que
ninguna persona de 20 años o mayor tendría permitido entrar a Israel. En cada
Tishá B’Av (9 del mes de Av) de esos 40 años, aquellos que habían llegado a la
edad de 60 ese año murieron – 15.000 cada Tishá B’Av.
Esta plaga terminó finalmente en Tu B’Av.
Seis Eventos Positivos Ocurrieron en Tu
B’Av:
Evento #1) Como acabamos de mencionar, la
plaga que había acompañado a los judíos en el desierto durante 40 años terminó.
Ese último año, las últimas 15.000 personas se prepararon para morir. Dios, en
su misericordia, decidió no matar al último grupo de personas, considerando
todos los problemas que ellos habían atravesado. A medida que el 9 de Av se
acercaba, todos los miembros del grupo se prepararon para morir, pero nada
ocurrió. Ellos pensaron que ese día podía haber sido la fecha incorrecta, así
que esperaron otro día, y otro…
Finalmente el 15 del mes de Av, cuando
apareció la luna llena, ellos se dieron cuenta definitivamente que el nueve de
Av había llegado y pasado, y que ellos seguían vivos. Entonces se hizo claro
para ellos que el decreto de Dios se había terminado, y que Él había finalmente
perdonado al pueblo por el pecado de los Espías.
A eso se referían nuestros Sabios cuando
dijeron: “Ningún día fue tan festivo para Israel como el 15 de Av y Iom Kipur”,
porque no hay alegría más grande que el hecho de que se perdonen los pecados –
en Iom Kipur por el pecado del Becerro de Oro y en Tu B’Av por el pecado de los
espías. En el libro de Jueces, Tu B’Av es aludido como una festividad (Jueces
21:19).
Además de este evento digno de mencionar,
otros cinco eventos ocurrieron en Tu B’Av:
Eventos #2) y #3) Después del caso de las
hijas de Tzelofajad (ver Números, capítulo 36), las hijas que heredaban tierras
de su padre cuando no había hijos hombres, tenían prohibido casarse con hombres
de otras tribus, para que la tierra no pasase de una tribu a otra. Generaciones
más tarde, después de la historia de la “Concubina de Givá” (ver Jueces,
capítulos 19-21), los Hijos de Israel juraron prohibirles a sus hijas casarse
con hombres de la tribu de Benjamín. Esto representaba una amenaza de
aniquilación para la tribu de Benjamín.
Cada una de estas prohibiciones fue
levantada en Tu B’Av. El pueblo se dio cuenta que si ellos cumplían su
prohibición, una de las 12 tribus podría desaparecer por completo. En cuanto al
juramento que se había realizado, ellos destacaron que solamente afectaba a la
generación que había hecho el juramento y no a las generaciones posteriores. Lo
mismo fue aplicado a herederas casándose fuera de su propia tribu: esta regla
fue aplicada solamente a la generación que había conquistado y dividido la
tierra bajo el mando de Yehoshua, pero no a generaciones posteriores. Esta fue
la primera expresión de unión de todas las tribus, y fue una causa de regocijo.
En el Libro de Jueces es referido como “una festividad para Dios”.
A lo largo de las generaciones, este día
fue descrito en el Tratado de Taanit como un día dedicado a compromisos
matrimoniales, para que surgieran nuevas familias judías.
Evento #4) Después de que Jeroboam separó
el reino de Israel (con sus diez tribus) del reino de Judea, el puso guardias a
lo largo de los caminos que llevaban a Jerusalem, para prevenir que su gente
fuera a la Ciudad Santa para las festividades de peregrinación. Él temía que
esos peregrinajes podría socavar su autoridad. Como “substituto” él puso
lugares de culto, que eran totalmente idolatras, en Dan y Bet-El. Entonces la división
en dos reinos se hizo un hecho consumado y duró por generaciones.
El último rey del reino de Israel, Hosea
ben Elah, quiso salvar la brecha, y quito los guardias de los caminos que
llevaban a Jerusalem, permitiendo que el pueblo realizara la peregrinación
nuevamente. Esto ocurrió en Tu B’Av.
Evento #5) Al comienzo del periodo del
Segundo Templo, la Tierra de Israel estaba casi totalmente baldía, y la madera
necesaria para ofrecer los sacrificios y para la llama eterna que tenía que
arder en el altar era casi imposible de conseguir. Cada año una cierta cantidad
de personas valientes se ofrecían para traer la madera necesaria desde lejos –
un viaje que era extremadamente peligroso.
Ahora, no podía traerse cualquier madera.
Madera que estaba agusanada no estaba permitida. Y humedad y frío son
condiciones ideales para el cultivo de gusanos en la madera. Como resultado,
toda la madera necesaria hasta el verano siguiente tenía que ser recolectada
antes de que comenzara el frío. El último día en que se traía madera para ser
almacenada durante los meses de invierno era Tu B’Av, y era una ocasión festiva
cada año cuando la cuota necesaria era alcanzada ese día.
Evento #6) Mucho después del evento, los
Romanos finalmente permitieron que los cuerpos de aquellos que habían sido
asesinados en la revuelta de Betar (en la revolución de Bar Kojva) fueran
enterrados. Este fue un milagro doble, en que, primero los romanos finalmente
dieron autorización para el entierro, y segundo, a pesar del largo periodo de
tiempo que había pasado, los cuerpos no se habían descompuesto. El permiso fue
otorgado en Tu B’Av.
En agradecimiento por este doble milagro,
la cuarta y última bendición de la Bendición Después de las Comidas fue
agregada, la cual agradece a Dios como “Aquel que es bueno y hace el bien”. “Él
es bueno” – en que los cuerpos no se habían descompuesto, “y hace el bien” – en
que el permiso para el entierro fue otorgado.
Hasta este día, celebramos Tu B’Av como una
festividad menor. No decimos Tajanun en ese día, ni se llevan a cabo elogios.
De la misma forma, si una pareja se casa ese día (y, como veremos más abajo, es
costumbre que la novia y el novio ayunen el día de su boda), ellos no ayunan.
Con Tu B’Av, comenzamos a prepararnos
espiritualmente para el mes de Elul, el preámbulo de las Altas Fiestas que ya
se acercan. Los días comienzan a hacerse más cortos, las noches se hacen más
largas. El clima también nos ayuda a hacer un balance espiritual: los
ajetreados días de cosecha se acaban para el granjero, y el ritmo de vida
disminuye considerablemente. Incluso en un nivel físico, el arduo calor del
verano hace que sea difícil detenerse a pensar, pero ahora los días y las
noches se hacen más frescas, y es más fácil examinar las acciones de uno.
En tiempos antiguos, era costumbre desde Tu
B’Av utilizar como saludo “Que tu inscripción y tu sello sean para bien” (ktivá
vejatimá tová), la misma bendición que utilizamos hoy en Rosh HaShaná. Aquellos
que saben gematria encontraron que esa bendición suma 928 – y lo mismo suman
las palabras de “15 de Av”.
De “Judaísmo Práctico” (“Practical
Judaism”) publicado por Feldheim Publishers.